"¿Oiga, y por qué no se fía usted de mí?" ...ejemplo de artículos antiguos con previsiones sobre el mercado inmobiliario
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Finanzas.com allá por el 2001... (subrayados míos)
Las cinco preguntas básicas sobre el futuro de la vivienda en nuestro país
El espectacular encarecimiento de la vivienda al que se suma la aparición del dinero negro debido al famoso "efecto euro", nos lleva a plantearnos, de nuevo, las mismas cuestiones de siempre: ¿debo comprar o alquilar? ¿cuándo? y, sobre todo, ¿podré permitírmelo?.
Manuel Bonachela - Finanzas.com
30/10/2001 (15:17h.)
La inminencia de la llegada del euro parece haber puesto definitivamente nerviosos a aquellos que guardaban el dinero debajo de los colchones.
Obviamente, el objetivo de todo este dinero alejado del fisco no podía ser otro que un mercado inmobiliario como el nuestro que, además, se encontraba marcado por una fuerte tendencia a la especulación y un atraso evidente respecto de sus homónimos europeos.
Según previsiones de Ignacio San Martín, economista del BBVA y experto en el sector inmobiliario, de los 1,6 billones del denominado "dinero B" que aflorará al mercado este año debido al ya conocido como "efecto euro", alrededor de 800.000 millones se invertirán en vivienda previsiblemente hasta que al comienzo de la primavera, desaparezca definitivamente la peseta del panorama nacional.
Justamente lo que necesitaba un mercado cuyos mecanismos de oferta y demanda habían sido previamente viciados hasta puntos increíbles: se calcula que hay un exceso de inmuebles puestos a la venta.
Al Ministerio de Fomento esta "burbuja inmobiliaria" le está dando más de un quebradero de cabeza. De un lado, las familias empiezan a no poder permitirse los precios a los que se encuentran las viviendas. Como indica San Martín, la diferencia de los precios medios que tienen en el mercado y lo que las familias realmente pueden permitirse oscilaría en torno a 14 millones de pesetas.
De otro lado, la necesidad de diversos colectivos, como el de los jóvenes en general que acaban de emanciparse, los estudiantes desplazados y los emigrantes (será "inmigrantes"... estos periodistas... N.del B. Sr.Akiro)de acceder a un mercado de alquiler absolutamente carente de oferta, empieza a requerir una solución urgente.
Con semejante panorama, está claro que conviene plantearse determinadas cuestiones acerca de nuestro futuro como propietarios o arrendatarios de una vivienda. Nuevos datos, sin embargo, pueden llegar a devolvernos la esperanza.
1-¿Hasta cuando seguirán subiendo los precios?
Aparentemente, hasta el segundo trimestre del 2002, cuando los furores de blanqueo de dinero negro empiecen a apagarse o, al menos, eso espera el gobierno. Según datos del BBVA, las compras y ventas de pisos y casas se reducirán en el 2002 en 75.000, con lo que las ventas se estancarán en 675.000 viviendas. Del mismo modo, se iniciará el descenso del 25% frente a las 500.000 que se han comenzado a edificar este año.
El menor crecimiento del empleo, además, en los dos primeros trimestres del año, la reducción del consumo de las familias (que tendrán que apretarse el cinturón si quieren pagar las hipotecas que han suscrito) y esta menor tasa de creación de hogares prevista pondrá fin, de manera natural, a un círculo vicioso que ha costado más de un disgusto a las familias españolas.
2-¿Qué debo hacer entonces, alquilar o comprar?
Si atendemos a las previsiones de futuro, cuando cese el irracional crecimiento de precios que vive el mercado inmobiliario, ambas opciones serán igualmente atractivas.
De un lado, los tipos de interés parecen los suficientemente bajos como para atreverse a suscribir una hipoteca. Del otro, el gobierno ha anunciado su objetivo de incentivar el alquiler de inmuebles, mediante un programa de subvenciones para el que, sin embargo, aún no ha establecido partida presupuestaria alguna.
(seguimos sin noticias... N.d.B.)
Con todo, parece suficiente como para empezar a tranquilizar los ánimos en un momento insualmente explosivo para comprar o, no digamos ya, alquilar una vivienda.
Eso sí, aún resulta necesario esperar, como poco, a que entre en vigor el euro y se consolide el periodo de transición entre un moneda y otra.
3-¿Y si quiero cambiar de casa?
En un caso así, sería interesante considerar vender en un momento como este, de alza de precios desmesurada. Si, tal y como se prevé, conforme avance el año 2002 el precio de la vivienda se estanca o entra en recesión, se podrían entonces adquirir un inmueble a un precio bastante atractivo.
(Fuente: Informe BBVA, diario "El País")
4-¿Podré permitirme entonces comprarme una vivienda en el 2002?
Eso es, al menos, lo que nos quieren insinuar los expertos. Sin embargo, cuidado: todos los estudios auguran nuevas subidas de tipos el año que viene para intentar paliar la tendencia inflacionista que generará la moneda única europea y tampoco está claro a dónde nos conducirá esta desaceleración de la economía respecto al mercado laboral.
5-Luego...¿ha concluido ya la "burbuja inmobiliaria"?
Efectivamente parece que la situación tendrá un desenlace feliz para todos, especialmente para el gobierno,(!!!!!!!) que lleva dos años anunciando el final de la misma sin ningún tipo de acierto. Peor aún, la inflación de dicho ámbito ya es de dos dígitos, en contra de todo tipo de previsiones.
De todas maneras, como en las buenas películas, aún nos queda el susto del final: el informe del BBVA calcula que a comienzos del 2002 el precio del metro cuadrado repuntará hasta las 185.000 pesetas. Nada mal considerando que en junio solamente costaba alrededor de los 171.430. Será la traca final del dinero negro que lleva aflorando, casi literalmente, de debajo de las piedras durante los últimos años en nuestro país.
